Así como el gran coronel José Arcadio Buendía recordó frente al pelotón de fusilamiento el día en que su padre lo llevó a conocer el hielo, estoy seguro que en mi lecho de muerte o cuando tenga al frente un pelotón de fusilamiento, voy a recordar el día en que mi padre me dio a conocer el rock.
Entregó en mis manos un álbum autografiado, titulado Huella y camino de la banda Kraken. Inocentemente mi padre lo puso a reproducir sin entender la divina revelación que me estaba compartiendo. Rockeamos y saltamos todo el álbum. Justo cuando lo terminamos de escuchar y aunque tuviera tan solo ocho años, entendí que mi vida no iba a ser la misma y que deseaba que todos mis días tuvieran un poco de rock.
Cómo describir esas sensaciones donde la melodía, el ritmo, la armonía y la métrica formaban un todo. Cada canción me daba una inspiración distinta y sentía como las dosis de rebeldía se inyectaban en mis oídos, viajar con acordes de Queen y rata blanca, conocer las facetas del rock, enamorarme de los prisioneros y los enanitos verdes; estar maravillado porque alguien por fin había escrito una canción para mi agüita amarilla. Tenía mucha emoción por compartir la nueva revelación a mis amigos, sin embargo, me confundí cuando me dijeron que era música para adultos, me pregunté si había nacido en la época incorrecta o si algo andaba mal con mis compañeros, ya que amaban escuchar atrévete-te que estaba pegado en ese momento, no lo podía comprender y simplemente decidí unirme al baile de los que sobran.
Debe reconocerse que el rock tuvo una etapa dorada y que actualmente está pasando por un periodo melancólico y crítico donde las productoras, los medios y el público lo están dejando agonizar, muchos críticos y músicos han dicho que el rock ha muerto a lo largo de la historia incluso el gran Frank Sinatra lo dijo en 1959 “Yo a esa mierda de música llamada Rock and Roll, no le doy ni 5 años de vida” que equivocado estaba y lo están quienes piensen que morirá, el rock se eternizó en la humanidad, se manifestó en varios idiomas y países, quedó grabado en el corazón y la mente de las personas que en la compañía de sus canciones vivieron todo tipo de experiencias, incluso muchos artistas grandes de la actualidad que cantan otro tipo de música fueron inspirados por este género y sus clásicas bandas.
Para estar en contexto tenemos que devolvernos un poco y entender cómo nació este género musical que da luz en pleno siglo XX, siendo un medio de escape para la juventud después de que el mundo pasara por décadas muy oscuras después de una guerra mundial. La década de los 60’s fue fundamental para el rock, salen a la luz verdaderos monumentos del género, los Beatles quienes actualmente venden millones gracias a sus seguidores, los Rolling Stone que siguen llenando estadios y Bob Dylan el mayor representante del folk-rock y ganador de un premio nobel de literatura. Titanes.
El rock no ha muerto, tiene sus canas y sus arrugas. Hay que tener claro que el tiempo pasa y a pesar de que los grandes dinosaurios del rock siguen agitando sus melenas como hace 30 años no es lo mismo como alguna vez lo fueron. Muchas personas pagan su boleta por el simple hecho de ver sus ídolos ahí en tarima sin importar que no suenan como décadas atrás, sólo ver a sus estrellas de la infancia entregándolo todo encima de un escenario es un sueño de vida hecho realidad. No obstante, sabemos que el rock no puede apoyarse por siempre en los fans sobrevivientes de sus antiguas épocas de rebeldía , necesita que los oídos de sus seguidores le abran la puerta a la sangre nueva, aquellas bandas jóvenes en busca de algún espacio en festival donde puedan mostrar su talento , en busca de una oportunidad donde muchas veces los dejan todo para poder grabar un álbum, que reconocen el símbolo de una guitarra como instrumento para romper barreras como lo han hecho los antecesores del género , “que siempre habrá espacio para rock como lo dice” Lucas Holten, director de marketing internacional de la discográfica Warner.
El rock no ha muerto, sigue latiendo despacio su corazón longevo por sus fieles fans y bandas que siguen bombeándole sangre al gigante que en cualquier momento se puede levantar con alguna banda que marque esta era y que inspire a la juventud. Ahora hay mucho rock y muy bueno, lo que sucede es que tiene características propias de nuestra época, donde las fusiones de géneros nos permiten tener una visión más amplia y menos radical. Tenemos que apoyar a la nueva sangre compartiendo su nueva música, pagando por ella porque el rock no ha muerto ni lo hará, larga vida a este gran género y como alguna vez lo dijo el gran Fredy Mercury “The show must go on ”
Juan Salvador