Una rata sueña con violines

Siempre me ha llamado la atención ese lugar común de iniciar un texto haciendo referencia a la Antigua Grecia, pero cómo no dejarse llevar por esa tentación, si desde hace 3000 años hemos cambiado todo y aún así seguimos siendo los mismos. Tal es el caso del Ágora de Atenas, ese espacio abierto que funcionaba como centro cultural, donde los ciudadanos atenienses ejercían el diálogo y con él su libertad y visión de mundo. Hoy el Ágora de Atenas tiene una efe blanca y fondo azul en su entrada, 1.13 mil millones de usuarios activos a diario y para cruzar sus puertas sólo se necesita un correo electrónico, una contraseña y un click. Todos están invitados al Ágora moderno y todos, desde hace un buen tiempo, no van a él: están en él.

Están los que quieren darle con fuerza bruta – sobre todo bruta- al teclado y con esto cambiar el mundo. Los que nos exponen su punto de vista definitivo y esclarecedor acerca del aborto, matrimonio igualitario, feminismo, resurrección, reencarnación o simplemente si la pizza debe llevar piña o no. Están los empedernidos en ponernos a dar gracias por vida con frasecitas motivacionales de segunda, filosofía barata, psicología de anaquel en la venta de cachivaches del chino. Están los que quiere reventarnos a carcajadas con “dice mi mamá que no se queje de la resaca, que ayer no se quejaba del aguardiente“, con la niñita morena manos a la cintura; o el meme ingenioso que me pone a decir con culpa “a mí me pasa eso“. Están los húmedos, bailarines, peligrosos y anencefálicos challenges. Están los pectorales caramelo, los bíceps fantasía, los abdómenes marcados – con la respectiva rutina de ejercicios y suplementos nutricionales-. Están las nalgas con uno, diez, mil, millones de likes – las mismas nalgas, diferentes fotos, millones de likes-. Están los enamorados y sus besos fotogénicos. Los almuerzos en la mesa y el registro gráfico de la pérdida paulatina de grasa corporal de la que ahora está muy guapa; o en su defecto, los que no cumplieron la meta y decidieron publicar el postre justo antes de dormir. Están los que quiere decirlo todo sin decir nada – ninjas de la indirecta-, o los que los dicen todo sin pensarlo – los suicidas del abecedario-. Están los tristes intentando vendernos a precio de estudiante su felicidad y los felices que apenas pasan a dejar un discreto Me gusta. Están los comerciales de productos que no sé comprar, que no sé para qué sirven, no sé quién me los ofrece o por qué me los ofrece precisamente a mí; algoritmos caprichosos, supongo. Están los grupos de algunas actividades extracurriculares que quedaron olvidadas en la memoria: el partido con los amigos del trabajo, babyshower de mi prima o la sorpresa para Doña Eudiges porque se pensiona el viernes. Están las ex eliminadas y las fotos de la fiesta donde algún cabrón anacrónico no dejaban de gritar “¡foto pal face, foto pal face!”.

En el Facebook está el asesino, el pedófilo, el racista y el misógino buscando la aprobación de otros asesinos, pedófilos, racistas y misóginos. Pero también está la madre extrañando al hijo, los amigos reencontrándose después de toda una vida de distancias, los datos curiosos acerca de las hormigas, las gaviotas o el fin del mundo. Están, por supuesto, los gatos, millones de gatos. Y el medio de comunicación viéndonos la cara de idiotas con noticias falsas, noticias pagadas, noticias tóxicas, noticias de Beyoncé, Messi, Donald Trump, el portero del Real Madrid o el nuevo delantero de la Juventus.

En este ágora virtual (2000 años d. C) hay de todo (y todo quiere decir de “todo”, con hipervínculo al universo), suceden las cosas, se pasan las horas y algunos dicen que está muriendo; mientras tanto, en esta plataforma agonizante yo deslizo el dedo de abajo hacia arriba y me detengo atento… no, no, no, atento no; idiotizado… en un video: 20 segundos, una rata sueña con violines.

Por Zadiel Blanco.
Columnista invitado. Costa Rica.
zadielconz@gmail.com

El secreto de Will Smith que no sabías

Navegando por Internet me topé con un vídeo bastante curioso del actor y músico Will Smith, donde revela como el mismo define “la clave de la vida”  y es bastante simple para ser la fórmula del éxito pero si lo dice el gran Will es porque debe funcionar. Aquí les dejo el vídeo.

La vida como lo dijo will se trata de eso, de aprender a no rendirse nunca, seguir corriendo por tus sueños sin importar que se te puede atravesar en tu camino. Es difícil evitar ciertas circunstancias en el transcurso de este viaje, a veces sentiremos el peso  de las decepciones y los fracasos personales; como aquella vez que no alcanzaste a cumplir esa meta que tanto tenías en mente o una relación especial se terminó. Incluso están esos momentos donde experimentamos la soledad y la crudeza de la muerte ¿Sabes? Es absolutamente normal sentirse apaladeado por la vida y sentir que no tenemos más fuerzas para continuar. En ocasiones  puede ser  complejo encontrar la salida de las circunstancias y más si creemos  que nadie puede entender lo que nos sucede y aunque podamos estar rodeados de personas a la hora de la verdad sentirnos solos. Lo importante es entender que estas situaciones difíciles donde muchas veces sientes no hallar la salida siempre van a ser parte del camino y paradójicamente son en esos tiempos donde el ser humano saca su chispa de grandeza.

Prácticamente todas las historias de éxito son culminaciones de historias de fracasos.  Los hermanos Orville y Wilbur Wright  los pioneros de la aviación, hicieron 163 intentos fallidos antes de realizar su primer vuelo tripulado exitoso. Thomas Alva Edison, el empresario que inventó el foco eléctrico de uso masivo y patentó más de 1093 productos, realizó más de 1000 intentos fallidos para inventar una lámpara eléctrica de uso masivo antes de lograrlo.  Abraham Lincoln después de haber fracasado toda su vida y al ser derrotado nuevamente en las elecciones del senado anotó en su diario personal lo siguiente  El camino era difícil y resbaladizo. Resbalé, pero me recuperé, diciéndome que aquello era un resbalón y no una caída.” Dos años después fue elegido presidente de los estados Unidos y es considerado uno de mejores que ha tenido ese país y de los que más influyó en la historia pues abolió la esclavitud para Estados Unidos. 

Todos los anteriores ejemplos fueron grandes hombres que quedaron en la historia y no precisamente porque fueran más inteligentes o con alguna habilidad extraordinaria, no. Estoy seguro de que no es por eso.  Fue por su persistencia, por la creencia de sus ideales, por la fe que tenían en lo que hacían y su voluntad. Voluntad de no rendirse a pesar de fracasar incontables veces, a pesar de que los llamaran locos, a pesar de los momentos de soledad . Lo dijo alguna una vez Churchill uno los más grandes líderes que ha tenido la historia  “El éxito es ir de fracaso en  fracaso sin desesperarse”.  
Así cuando la vida te este dando duro y te ponga a prueba, recuerda que los diamantes se hacen en condiciones extremas y como lo narro Dante en la Divina Comedia; la única manera de llegar al cielo es pasando por el infierno. No te rindas que lo bueno está por llegar. Y cuando no sepas que hacer solo corre y lee.

Te deseo éxitos y buenas vibras.

¡Exprésate!

¡Exprésate!

“El 70% del éxito en la vida reside en hacerse notar”

-Woody Allen

Cuántas oportunidades hemos dejado pasar por no expresar nuestras ideas. Cuántas veces se nos adelantó en el camino un ser querido sin poder decirle todo lo que sentíamos por él, o hemos dicho “no” queriendo decir “sí” y cuantas veces hemos dicho “sí” queriendo decir “no”. Cuántas vidas pudimos haber cambiado si no nos hubiésemos ahorrado ese consejo o esas palabras de aliento, ese abrazo. Cuántas sonrisas dejamos de asaltar por guardar nuestros cumplidos. Cuántas personas maravillosas dejamos de conocer por miedo al qué dirán de nuestros actos. Cuántas cosas callamos para que al final sólo nos quedara el “qué hubiese pasado si…”

¿Se han dado cuenta que los niños pueden conseguir lo que quieren  así tengan que llorar, patalear o poner esa carita tierna con pucheros y un montón de técnicas para poder obtener eso que tanto anhelan? Si algo les gusta van por ello sin importar cómo, si algo los molesta lo demuestran sin temor a herir susceptibilidades, los niños no se quedan con el “si yo hubiese…”, porque ellos lo hacen, ellos se expresan. Todos alguna vez fuimos niños, fuimos esos seres originales sin complejos, miedos, sin obstáculos en la imaginación. Soñábamos con cambiar el mundo, con ser bomberos, estrellas de rock, médicos, astronautas;  pero dejamos de hacerlo, la sociedad nos empezó a llenar de estándares e ideales ajenos que adoptamos como propios. Comenzamos a “madurar” y empezamos a inyectarle esa dosis de realidad a nuestros sueños que cada día nos empiezan a sonar menos posibles, de pronto llega el miedo, un miedo  distinto, no como el miedo a la oscuridad o el de sacar malas notas, este es peor. Es el miedo a ser juzgados, a que la sociedad nos mire como bichos raros, que nos señalen y nos tilden de locos. En muchas ocasiones preferimos guardar nuestro dolor en un cofre con cerrojo antes que asumir la locura de nuestros sueños,  porque el mundo nos enseña que no podemos ser vulnerables.

Aristóteles afirmó que “el ser humano es un ser sociable por naturaleza”. Para este genio cada ser humano posee una dimensión individual, que son todas aquellas cualidades que el hombre tiene, reconoce, explora y usa para poder convivir en comunidad. Pero también nos habla de una dimensión social donde el hombre aprende a relacionarse con autonomía dentro de una sociedad aprendiendo normas de conducta, cultura, lenguaje, etc. En resumen el ser humano por naturaleza expresa y necesita expresarse para darse a conocer, para sobrevivir y para contribuir en el mundo. Una vez Einstein lo dijo  “lo que mueve y arrastra al mundo no son las máquinas sino las ideas” y quiero que te detengas aquí y reflexiones un poco  ¿Qué ideas estás expresando? ¿Qué crees que manifiestas a tu entorno? ¿Qué crees que estas aportando para ayudar a  una pequeña parte del mundo o al menos de tu círculo social? ¿Estás llevando palabras de abundancia y prosperidad? ¿Éstas expresando amor y contribuyendo? ¿Éstas motivando a los tuyos? ¿Expresas la dicha de poder estar vivo y compartir este rato de vida con alguien? ¿O estás haciendo todo lo contrario?

Te quiero decir que la vida es MARAVILLOSA, nacimos con un propósito divino, cada uno de nosotros tiene un sin número de cualidades que hay que identificar, desarrollar y darles expresión para que el mundo las vea, porque estás acá para llevar alegría, para dar esperanza, generar unión y COMPARTIR. Tienes derecho a expresarte, busca el medio que más te guste, el que más se acomode con tu estilo, puede ser escribiendo un diario, escuchando música, CREANDO música, pintando, bailando, saltando, orando, llorando, no te quedes callado, deja de cargarte con las cosas del pasado y libérate, si quieres grita, no lo sé, pero cuando lo hagas y te sientas más liviano te gustará. Los dejo con esta maravillosa frase: “Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, existen millones de caricias que  construyen la vida” Facundo Cabral.

¡Rompe las barreras que te limitan y EXPRÉSATE!

(PD: Si quieres expresarte, mostrarnos algo de tu vida, un dibujo, un libro, lo que te gusta o te molesta, escríbenos a nuestro correo grupojuvenilsabbath@gmail.com y cuéntanos qué te gustaría que hiciéramos con eso)

Sabbath on the Road es un proyecto de comunicación perteneciente a Sabbath Studio

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