Tres ideas para tu primer video musical
Tienes cientos de razones por las cuales quieres hacer un videoclip musical. Con o sin intención aprendiste que la música tiene su contraparte audiovisual, así hayas crecido en la época de MTV o de Youtube. Algunos critican que la cultura del videoclip ha desviado la atención de lo esencial, la música, hacia la superficialidad de la imagen.
En contraste, otros piensan que el encuentro entre la creación musical y la producción audiovisual enriquece las formas de crear, experimentar y vivir la música, llevándolas a terrenos artísticos antes insospechados.
A riesgo de pecar por simplistas, un video musical sirve para dos cosas:
Primero, promocionar tu música. Expertos de Cd Baby afirman que el videoclip es indispensable para promocionar un trabajo musical. Los vídeos son entretenidos, a todos les gustan, y contribuyen a incrementar el consumo de virtualmente cualquier cosa. Además de eso ¿ya consideraste tus ganancias si tu video consigue hacerse viral en Youtube?
Segundo, consolidar tu identidad artística y transmitir claramente el mensaje que tu música representa: puedes contar historias, mostrar shows en vivo, generar engagement en las redes y lo más importante, decir quién eres. Y señalarlo no está de más, existen videos musicales que son verdaderas obras de arte.
Puede que tarde o temprano sientas que ya es tiempo de realizar tu primer videoclip. Y lo más normal es que para ese momento tus recursos sean limitados. Queremos mostrarte que pueden lograrse resultados muy interesantes con recursividad, creatividad y una buena planificación. A continuación te mostramos tres ejemplos de buenos videoclips hechos con una cantidad mínima de recursos.

Este fue el primer video de la banda Isla de Gosper de Medellín. Las letras de esta banda se caracterizan por sus alusiones al malestar del individuo en la ciudad. El vídeo cuenta la historia una niña que sueña con ser astronauta y no tiene más opción que construir un transbordador y viajar por las calles hasta encontrar la luna, representando como trasfondo nuestros sueños cercenados por la vida urbana.
El rodaje duró 3 días y tuvo un costo aproximado de $200mil pesos colombianos, invertidos en transportes, refrigerios y materiales para el transbordador. Seleccionar locaciones cercanas contribuyó a acelerar el proceso. La grabación y edición la realizaron estudiantes de la Universidad de Medellín, y se utilizó el stop motion en la mayor parte de la producción.

No fue el primer videoclip de Coldplay, pero indiscutiblemente fue el más económico. El rodaje fue completamente distinto a la idea inicial, ya que el baterista de la banda se encontraba en el funeral de su madre y no pudo asistir.
El video muestra a Chris Martin avanzando hacia la cámara y cantando “Yellow” sobre la arena de Studland Bay en el sureste de Inglaterra, grabado en una única toma sin cortes. La postproducción se limitó a un efecto de velocidad-fotograma y a retoques de color.

Probablemente el mejor método para una buena relación costo-beneficio al hacer un vídeo es tener una idea lo más clara posible ¿Qué tal una historia como eje temático? En el mejor de los casos, que complementa el concepto de tu canción.
Esta banda bogotana dramatiza su interpretación de una pelea callejera, valiéndose de movimientos de cámara vertiginosos, breakdance y objetos que se pueden encontrar en cualquier casa como una máscara, un palo y lo más rockero que haya en tu guardarropa. Usar una única localización reduce significativamente los tiempos y gastos de desplazamiento, ten esto en cuenta.
El resultado: un video entretenido, curioso y con un appeal rudo y profesional.
Como puedes ver, un buen video musical no tiene que salirte por un ojo de la cara. Sólo no pierdas el enfoque: entretener. Y para esto, ser original, creativo, recursivo, consecuente con tu imagen y prestar especial atención a la planificación.
¿Qué te parece el resultado? ¿Qué has pensado para tu vídeo? Escríbelo en la caja de comentarios y deja tu contacto, te podríamos ayudar.

